
Los asteroides son pequeños objetos rocosos que orbitan alrededor del Sol. La mayoría de los asteroides se pueden encontrar en el Cinturón Principal de Asteroides, que se encuentra entre las órbitas de Marte y Júpiter. Estos asteroides suelen orbitar alrededor de 2,7 veces la distancia entre la Tierra y el Sol.
Además del cinturón principal, existen otros dos grupos importantes de asteroides. Los troyanos de Júpiter son un grupo de asteroides helados que orbitan en dos nubes ubicadas alrededor de los puntos 4 y 5 de Lagrange de Júpiter. De manera similar, existen los troyanos marcianos, que son asteroides que comparten la órbita de Marte.
Los asteroides Apolo son un grupo de asteroides cercanos a la Tierra (NEA) que tienen distancias de perihelio inferiores a 1.017 AU (la distancia entre la Tierra y el Sol) y semiejes mayores superiores a 1 AU. Estos asteroides tienen tamaños típicamente inferiores a 10 km, siendo Sísifo el asteroide Apolo más grande conocido.
Los asteroides Apolo son importantes porque frecuentemente cruzan la órbita de La Tierra. Además, muchos asteroides Apolo están clasificados como asteroides potencialmente peligrosos (PHA) debido a su proximidad a La Tierra y su potencial de colisionar con nuestro planeta en el futuro.
Clasificación de los Asteroides
Los asteroides se pueden clasificar en términos generales en tres clases de composición: tipo C, tipo S y tipo M.
Los asteroides de tipo C, también conocidos como condritas, son los más comunes. Están compuestas por rocas arcillosas y silicatos, lo que les confiere un aspecto oscuro. Estos asteroides se consideran unos de los objetos más antiguos del sistema solar. Los de tipo S, también conocidos como asteroides pedregosos, están compuestos principalmente de materiales de silicato y contienen trazas de níquel-hierro. Tienen una composición rocosa y son intermedios en cuanto a abundancia respecto a las otras dos clases.
Los asteroides de tipo M son en los que predominan componentes metálicos, principalmente de níquel-hierro. Se cree que las diferencias de composición entre estos asteroides están influenciadas por su distancia de formación del Sol. Algunos asteroides de tipo M experimentaron altas temperaturas después de su formación, lo que provocó una fusión parcial y el hundimiento del hierro hacia el centro. Este proceso da como resultado que la lava basáltica salga a la superficie.
Ceres, uno de los asteroides más grandes del Cinturón Principal de Asteroides, es un planeta enano. Tiene un radio de aproximadamente cuatrocientos setenta y seis kilómetros (296 millas). Para ponerlo en perspectiva, si La Tierra se redujera al tamaño de una moneda de cinco centavos, Ceres sería comparable a una semilla de amapola. La superficie de Ceres está compuesta por una mezcla de agua helada y minerales hidratados como carbonatos y arcilla.
Otro asteroide notable es Psyche, ubicado en el cinturón de asteroides principal. Está clasificado tipo M, compuesto. Con un diámetro promedio de aproximadamente doscientos veintiséis kilómetros (140 millas), Psyche es comparable en tamaño a la distancia entre Los Ángeles y San Diego. Psyche es de particular interés para los científicos porque se cree que es el núcleo expuesto de un protoplaneta, un gran embrión planetario que no logró convertirse en planeta.
Estos asteroides informan sobre la historia y composición de nuestro Sistema Solar y estudiarlos nos ayuda a comprender la formación y evolución de los cuerpos celestes.

